La película “La sal de la tierra” del director Herbert. J. Biberman, dramatiza de forma profunda la huelga de los mineros de zinc en el estado de Nuevo México, en los Estados Unidos. Explorando más a dentro el conflicto laboral suscitado en la década de los cincuenta, se destaca el valor de las mujeres que lucharon por la vida sindical, mientras luchaban contra las desigualdades de clase y género.
